Juanan Entrena, una de tantas historias de sueños en un grande

Publicado por Manuel Conradi  /   julio 30, 2013  /   Publicado en Historias  /   Ningún comentario

Juanan Entrena, con la camiseta del Barça.

Juanan Entrena, con la camiseta del Barça.

Para la temporada 2011-2012, la cantera del Barcelona, conocida popularmente como la Masía, fichó a más de ochenta jugadores de toda España e incluso del mundo, desde Cornellá a Corea del Sur, de Masnou a Etiopía, de Gerona a Valencia o Pamplona. Cuatro de ellos llegaron procedentes de clubes sevillanos, tres del Sevilla y uno del Betis: Juanan Entrena, Braima Fati, Alejandro Viedma y el guardameta Guillermo Lara. Los tres últimos siguen en la disciplina del club azulgrana. Dos años después, Entrena acaba de anunciar que ha fichado por el Espanyol.

Muchos jóvenes jugadores son los que cada año intentan la aventura de probarse en los grandes (léase Madrid y Barcelona, pero también Manchester, Liverpool, Chelsea…), con los mejores. Bastantes vienen de equipos pequeños pero no pocos de clubes de un considerable potencial, como Sevilla, Betis, Espanyol o Valencia. Buscan, sin duda, una mejor formación, exposición y, por supuesto, una compensación económica. Pero no siempre cumplen sus objetivos. Eso no significa, ni mucho menos, que necesariamente hayan fracasado, pero a veces sí que pagan un alto precio.

En el caso de Juan Antonio Entrena Gálvez, incluso cuando no le iba demasiado bien en el club azulgrana se animaba a sí mismo en twitter reafirmándose y afirmando que el que no arriesga no gana. Para este natural de Huetor Tajar, que militó en los alevines del Granada y estuvo dos temporadas en el Sevilla (segundo año de infantiles y primero de cadetes, en el Altair), dejar un club como el de Nervión, que está habitualmente entre las mejores canteras del fútbol español y aunque no con excesiva regularidad pero ha sacado futbolistas de enorme calidad, era arriesgar mucho, aunque la supuesta ganancia se suponía que también.

Un extremo y mediopunta de potente zancada y buena zurda, Entrena era uno de los futbolistas más destacados de una generación de calidad en el Sevilla, junto a compañeros como Curro Sánchez ó Carlos Fernández, entre otros. Precisamente con estos dos coincidió en las convocatorias de la selección española sub 16 tras llegar al equipo cadete azulgrana, un comienzo con fuerza que fue perdiendo fuelle a lo largo de las dos siguientes temporadas. Ya se sabe, donde hay mucho nivel, la exigencia, la competencia y la presión son mayores.

Ahora, mientras recibe los buenos deseos para el futuro de amigos, ex compañeros y los aficionados de su nuevo club, se prepara para iniciar una nueva etapa en un club histórico y de una magnífica cantera como es el Espanyol. Probablemente no es lo que quería cuando llegó a Barcelona, pero sigue siendo una gran oportunidad para ser futbolista. Su caso es uno más, parecido y distinto que otros muchos de chavales que iniciaron una aventura similar con final más o menos feliz.

Y es que no hay normas generales, sino experiencias totalmente personales, que definan si una decisión de ese tipo es a priori positiva o no. Cada regla puede tener tantas excepciones como confirmaciones, desde el que sale figura al que termina tan quemado que se retira del fútbol. Pero dentro de esta casuística tan diversa, sí se puede sacar algunas conclusiones, que no verdades absolutas:

1.-Ir a un grande no significa necesariamente, ni mucho menos, que se tengan más oportunidades de triunfar en el fútbol. Obviamente, como se llevan a los mejores y tienen más exposición mediática, muchos llegan, pero también son muchísimos los que se quedan en el camino.

2.- Cuando un ‘grande’ apuesta por un futbolista joven, hay que tomarlo con un poquito de sal. Teniendo recursos casi ilimitados, un Barcelona o Real Madrid pueden traer muchos futbolistas en los que realmente no creen para el futuro, sino que los consideran jugadores de complemento u “oportunidades de mercado”. Por no hablar de los intereses de ojeadores y profesionales a los que también les interesa vender sus servicios buscando promesas, hacerse útiles para el club que les paga aunque quizás no tanto a la larga.

3.-Probablemente no es ninguna coincidencia que de los cuatro futbolistas de clubes sevillanos que se quedaron aquella temporada en el Barcelona, ninguno de ellos era sevillano (sólo Braima era residente en la localidad de Herrera). Como este año ha sucedido con Miguelete (Betis), Martín o Javi Hernández (Sevilla). Quizás sea iluso, en los tiempos que corren, esperar que los futbolistas se muevan por sentimientos, pero más lo es desde luego pedir a chavales que llegaron hace poco de otros clubes y provincia la fidelidad a muerte hacia unos colores que de principio no eran los suyos. Tal como está el patio, las canteras de los clubes profesionales lo tienen mal para defenderse de unos grandes que, en frase feliz de cuyo autor (que no soy yo) no me acuerdo, están dopados financieramente. Pero si quieren hacerlo más les vale demostrarle a sus canteranos las ventajas de permanecer en sus filas. Y a falta de poder competir económicamente, hablamos de formación y, sobre todo, oportunidades y promoción.

Suerte para Juanan Entrena y todos los chavales que intentan cumplir sus sueños.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*


seis − 3 =

(C) cuentaconlacantera.com, 2012. Todos los derechos reservados | Contacto