¿Quién ojea a los entrenadores?

Publicado por Jesús Alba  /   abril 25, 2017  /   Publicado en Headline  /   Ningún comentario
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Un entrenador al frente de un grupo de futbolistas.

Me hago la pregunta y yo mismo me la contesto: si no van a los partidos, ¿cómo van a ir a los entrenamientos?

Abordo aquí un asunto que me parece olvidado por los clubes y por sus responsables en el área de dirección deportiva, de escalafones inferiores o de quien corresponda.

Siempre he pensado que en fútbol hay que compartir conocimiento. No entiendo quien se opone a sacar su cartera y enseñarla, no sea que los copien. Los hay. Como tampoco entiendo que quien copia y se echa las flores, no comparta luego el mérito citando la fuente. Pero esto es como en el periodismo. Hay de todo, como en botica.

En varias conferencias, como oyente, he expuesto una opinión que sé que después han utilizado como ponentes. Desconozco si citaron la fuente. No me importa. A lo mejor soy un presuntuoso y pienso que soy el más guay y el único que se da cuenta de las cosas. Como no fui futbolista profesional, soy un ninguno, tenga las ideas que tenga.

Lo que vengo a decir es que he observado en los clubes una alarmante deficiencia en el conocimiento previo de los entrenadores a los que se les da, no ya un proyecto, sino un patrimonio humano y deportivo. No me refiero a todos los casos, pero es común, sobre todo en clubes profesionales poner en manos del ex futbolista de turno a un grupo de niños potencialmente con un desarrollo posterior dirigido al fútbol profesional. Y todo eso por el simple hecho a menudo de haber pasado equis temporadas como futbolista profesional, porque son conocidos a nivel público o porque entienden y tienen el ADN que el club quiere inculcar a sus chicos. Meeec, error. Aunque no en todos los casos, repito, hay multitud de excelentes educadores desde el fútbol que han sido profesionales a alto nivel.

Hay clubes con un grupo de ojeadores (llamémosles scouters) que supera las diez personas, pero si encima el vídeo le está ‘comiendo la tostá’ a la buena costumbre de patearse los campos, para qué hablar de estudiar entrenamientos. Proliferan los ojeadores exclusivamente de vídeo, siendo plataformas los Wyscout, etcétera, herramientas tan útiles como ineficaces llegados a analizar ciertos parámetros de un determinado futbolista (entorno, aspectos cognitivos, comportamiento fuera del campo…). Por no hablar de un entrenador que, no olvidemos, tiene una importante, creo que la que más, labor de formador.

El vídeo ha dejado los campos vacíos. Se dará el caso de que ya no vayan ni los padres. Todo a su tiempo, que no va a tardar mucho. Pero también ocurre la segunda parte. El que va, va como a los toros, a dejarse ver, a que lo vean, y de paso, a pegar el oído todo lo que pueda. Técnicos que se supone que tienen que realizar un informe para su club hablando con éste y aquel, y si se da el caso, dando su particular miniponencia para alimentar su ego. Representantes más pendientes de los padres y de hacerse encontradizo con ellos que de estar pendiente de lo que sucede en el campo, padres realizando el camino en el sentido contrario… Partidos que son una verbena detrás de la valla. Ello hace que el que de verdad quiere silencio y ver el partido sin contaminaciones acústicas se refugie en un córner y se vaya por donde ha venido.

¿Y qué pasa con los entrenadores? ¿Quién hace un seguimiento del técnico al que va a poner al frente de un equipo, de la categoría que sea, alevín, cadete, juvenil o incluso profesional? ¿Es más fácil hacerle un favor al futbolista que se acaba de retirar y que anda desorientado a ver dónde y en qué puede meter la cabeza? ¿Puede decir a boca llena algún responsable del área técnica de un club que no?

Interésense por cómo planifican, cómo realizan la periodización táctica y física del trabajo aunque luego se adapten a la metodología del club (qué ésa es otra), si están más motivado por el resultado que por formar, estudien cómo gestiona a un grupo de chavales que forman un patrimonio económico y humano muy importante, cómo gestionan un conflicto, cómo son capaces de modelar a la estrellita de turno y a sus padres… Estamos hablando en la mayoría de los casos de un grupo de talentos potencialmente muy valioso que pueden ser los mejores de toda una provincia, de toda una comunidad autónoma o hasta de un país en caso de las mejors canteras.

No debe ser tan difícil, se ahorrarían sorpresas que luego no son subsanables a mitad de temporada por guardar la imagen que se resintiría con un cambio de entrenador en cantera o un gasto extra, aparte de todo lo que genera un cambio de proyecto, en el caso del fútbol amateur o incluso profesional. En este último caso, con mucha más razón. No basta con ver los resultados y cómo juegan los equipos de un determinado entrenador. Hay que estudiar el modelo, compararlo con lo que queremos y luego actuar. Todavía no ha habido ningún club que contrate resultados. Contrata a un entrenador, pero la cuestión es… ¿lo ha seguido antes?

Yo me hago la pregunta y yo mismo me la respondo.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


dos + = 7

(C) cuentaconlacantera.com, 2012. Todos los derechos reservados | Contacto